Concepto.
Es un proceso humano, no necesariamente lineal, mediante el cual se tiene como resultado un producto novedoso y de utilidad para el individuo, grupo o colectivo. (Paz, 1998: 11)
Todo puede ser recreado o reinventado. Todo conocimiento puede ser superado por otro nuevo.
Toda idea o producto pueden ser mejorados si decidimos pasarlos por el zoom de la creatividad. Pero es necesario pagar el precio que supone dar paso a esta. Según Csikszentmihalyi (1996: 23):
“Cambiar tradiciones supone un esfuerzo...antes de que un inventor pueda mejorar el diseño de un avión tiene que aprender física, aerodinámica y saber que los pájaros no se caen del cielo...Los centros de creatividad tienden a estar en la intersección de culturas diferentes, donde creencias, estilos de vida y conocimientos se mezclan y permiten a los individuos ver nuevas combinaciones de ideas con mayor facilidad.
En culturas uniformes y rígidas, el hecho de conseguir nuevos modos de pensar supone una mayor inversión de atención. En otras palabras, la creatividad es más probable en lugares donde la percepción de las ideas nuevas requiere menos esfuerzo” (Csikszentmihalyi, 1996).
Pero podríamos hacernos la pregunta que formula Csikszentmihalyi (1996): ¿Para qué sirve estudiar la creatividad o conocer acerca de ella? Las razones fundamentales se pueden resumir en dos: la cultura se ve enriquecida por los resultados de la creatividad, y esto lleva a que los individuos tengan una mejor calidad de vida; y por otro lado, el hecho de hacer nuestra propia vida más productiva e interesante. Implica revolucionar lo cotidiano para hacerlo también extraordinario, irrepetible.
El ser humano no puede seguir siendo un invitado más al espectáculo de la vida. El tiempo que nos ha tocado vivir ha permitido multiplicar los recursos y las formas para crear. Es necesario involucrarse creativamente en el escenario de los acontecimientos y atreverse a crear los nuevos y extraños modelos: de convivencia, de relaciones, de actuaciones; en un comienzo de siglo donde la tecnología pareciera que arropara cualquier vestigio de creación individual.
En definitiva, la creatividad no está reservada sólo a los artistas, sabios y los fuera de serie, por el contrario, está llamada a ser una nueva manera de vivir, una superación de sí mismo, una fuente de bienestar. La creatividad es una de las características fundamentales de los seres humanos, que alcanza una dimensión universal y que, en realidad es accesible a todos (Lambert, 1995; s/p)
Crear es volver a nacer. Salgamos al ruedo de la vida con la creatividad como aliada, y nunca más tendremos tiempo para papeles tristes en este inmenso escenario para la lúdica y la imaginación. Sólo perece quien no se arriesga a ser lo que esta llamado a ser en esencia: creador. No crear es alejarse de la esencia... Crear... o perecer, ese es el reto.
“Si piensas que vales lo que sabes, estás muy equivocado. Tus conocimientos de hoy no tienen mucho valor más allá de un par de años. Lo que vales es lo que puedes llegar a aprender, la facilidad con la que te adaptas a los cambios que esta profesión nos regala tan frecuentemente”
— José M. Aguilar
— José M. Aguilar
Por lo tanto, ¿ què haràs por tu creatividad y por impulsar la creatividad del alumno?...
